El crimen más grave de la historia es reconocido por la ONU
Por Iveth Morales
Negra guatemalteca
La Unión Africana obtuvo uno de los logros más importantes de la historia, al calificar Naciones Unidas la trata transatlántica de esclavos y la esclavitud racializada de africanos como "el crimen de lesa humanidad más grave" de la historia. La resolución recuerda los instrumentos legales que legitimaron esta atrocidad: desde las bulas papales de 1452 y 1455 que autorizaban la reducción de africanos a "esclavitud perpetua", hasta el Código de Esclavos de Barbados de 1661 y el Código Negro francés de 1685, que definían jurídicamente a los africanos esclavizados como "bienes muebles". También menciona el principio legal de partus sequitur ventrem ("lo que nace sigue al vientre"), adoptado en Virginia, en 1662, que estableció que la condición de esclavo se heredaba biológicamente a través de las madres africanas.
Previo a la votación en representación de los 54 miembros del Grupo Africano, el mayor bloque regional en la ONU, el presidente de Ghana, John Mahana, manifestó: "Hoy nos reunimos en solemne solidaridad para afirmar la verdad y buscar un camino hacia la sanación y la justicia reparadora, la adopción de esta resolución sirve como una garantía contra el olvido". La iniciativa fue presentada por una coalición de 60 países africanos, caribeños y latinoamericanos.
La resolución subraya que los Estados son responsables de los hechos internacionalmente ilícitos y tienen la obligación de reparar íntegramente el perjuicio causado, y marca un nuevo paso en los esfuerzos de África por lograr que las antiguas potencias coloniales asuman su responsabilidad.
Por ello, exhorta a los Estados miembros a entablar "un diálogo inclusivo y de buena fe en materia de justicia reparadora", que incluya: una disculpa plena y formal, medidas de restitución, indemnización, rehabilitación y satisfacción, garantías de no repetición, modificaciones de leyes, programas y servicios para combatir el racismo y la discriminación sistémica.
Este resumen de lo ocurrido en la asamblea y algunas reacciones, deseo que permita también a nosotros como guatemaltecos y guatemaltecas, sentirnos parte de este importante hito. Es conocido que la historia de Guatemala está intrínsecamente vinculada al período colonial y poscolonial con el pueblo africano y nosotros como descendientes, que las estructuras históricas de ello, a nivel socioeconómico, espiritual y religioso, siguen vigentes. Así como al pueblo africano presente a través de nuestros descendientes en este bello país, nos genere el interés de indagar más sobre nuestra propia historia, que podamos continuar aportando al diálogo respetuoso, con plena conciencia y reconocimiento al legado heredado de nuestros antepasados.
El Estado de Guatemala no se ha comprometido seriamente con el pueblo de ascendencia africana, las prácticas de blanquitud están vigentes en todos los espacios sociales, económicos y académicos; es decir los esfuerzos por combatir el racismo y la discriminación son insuficientes. En el marco de la justicia reparadora es necesario que se reconozca el aporte que el pueblo negro ha dado a la construcción de este país desde sus orígenes. Un ejemplo registrado está relacionado con el pueblo de San Jerónimo Baja Verapaz, como el sitio donde hubo mayor población esclavizada de ascendencia africana en el Istmo, en la plantación azucarera también más grande de toda Centroamérica, bajo el dominio de los Dominicos.
Hasta ahora políticamente solo se ha reconocido un pueblo de ascendencia africana en Guatemala y tímidamente ubicada la casilla de afrodescendiente en el censo nacional, pero qué hay de las estructuras racializadas… mucho qué dialogar para una reparación justa.