Sentada en la Plaza de las Niñas, durante la Feria Informativa para las Trabajadoras Domésticas, del Hogar y de Casa Particular, este 12 de abril, La Morena dibuja con crayones mientras habla. Acepta contar su historia con un pseudónimo. Tiene 38 años y desde hace una década se desempeña como trabajadora doméstica.
Las que luchan MujeresTemas
Violeta Cetino
Imagina que al nacer le hacen creer a tu mamá que deben someterte a una cirugía de hernias cuando en realidad se trataba de extraer tus ovarios o testículos; que a lo largo de tu infancia te realizan distintos análisis médicos, fotografías, videos y revisiones constantes y los doctores determinan que deben someterte a otras cirugías, todas innecesarias. Estas y otras violencias viven muchas personas intersex en el mundo, y ante esta realidad algunas de ellas deciden romper el silencio y visibilizar sus historias para evitar que se sigan cometiendo estos y otros abusos.
El 8 de marzo de 2026, en el marco del Día Internacional de la Mujer, defensoras de derechos humanos y familiares de mujeres víctimas de violencia instalaron un altar conmemorativo en memoria de sus hijas, madres, hermanas y demás parientes en el Parque Central de Tegucigalpa. En un acto legítimo de duelo, memoria y denuncia social, denunciaron la violencia estructural que afecta a las mujeres en el país centroamericano.
En la zona urbana de San Marcos, en medio del leve bullicio que marca la rutina de la pequeña ciudad, hay una casa que alberga los sueños y anhelos de un grupo de niñas que encuentran en la organización Acciona para el Cambio Social AXC ONG, un espacio dónde aprender a boxear, no solo por deporte, también para la vida.
Grandes hazañas históricas se vivieron en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 que finalizaron hace algunos días. Las mismas sedes son ahora el escenario de los Juegos Paralímpicos de Invierno 2026. Hoy recordamos que Guatemala compitió en los Juegos Olímpicos de Invierno, Calgary 1988, con la participación de siete atletas.
Opiniones
Viviana Bran
El verano llegó y con él los días soleados. Para muchas personas, eso significa playa. Para mí, en cambio, significa enfrentar algo más que el calor o la arena. Quizá soy la única que se siente así, pero desde mi historia, una en la que ni siquiera sé nadar, la playa no es un espacio cómodo, al menos para mí. Es un lugar donde el cuerpo se vuelve visible, donde no hay capas que lo oculten, donde el traje de baño deja poco espacio para esconder inseguridades que, al menos en mi mente, enfrento.
La humanidad atraviesa por una transformación profunda y estructural de las sociedades. Todo parece suceder a mil por hora, en espiral, mientras presenciamos el colapso en tiempo real. Archivos de delincuentes sexuales, ataques armados contra poblaciones indefensas y una política antiinmigrantes sin precedentes son los escenarios de esta radicalización de lo inhumano.
Ashley Salazar
Las fangirls somos una comunidad. Sé que la percepción de las fangirls es de adolescentes llorando, haciendo berrinches y gritando cuando escuchan o ven algo de su artista favorito. Pero, lo que la gente no se da cuenta es que los artistas y las estrellas de Hollywood no serían famosas si no fuera por sus fans. Y me estoy enfocando específicamente en las fangirls. Porque sí, yo soy una. Lo he sido desde que tengo 6 años. Ver a Zac Efron me cambió la vida.