Trabaja activamente defendiendo los derechos de las trabajadoras domésticas y de cuidados. Foto: Violeta Cetino

Guisela Campos, la promotora de derechos laborales en Sitradomsa

Escrito por Gisela Campos

Mi nombre es Guisela y quiero compartirles un poquito de lo que ha sido mi vida. Tengo 48 años, dos hijas y actualmente estoy casada.


Por Guisela Campos

Quiero contarles que tuve un matrimonio de ocho años y estuve separada durante otros nueve. Actualmente, vivo con el papá de mis hijas y tengo seis años de vivir de nuevo con él.

Durante ese tiempo, gracias a Dios, él mantenía a mis hijas pero yo necesitaba solventar mis gastos. Decidí buscar trabajo y trabajé en una escuelita por 4 años, haciendo atol, lo cual yo no era la persona más indicada para hacer atol porque a mí no me gusta. 

“Yo no puedo hacer atoles”, decía yo. Y como dicen hoy, “Mi primera chamba”, pensaba que lo iba a echar a perder, pero gracias a Dios pude hacerlo, echándole ganas y como una mujer siempre dice, “Somos mujeres luchadoras”, venir y salir adelante. Es raro ver a una mujer que se queda tirada, conozco a muchas mujeres que dicen “Salgamos adelante”.

Yo tenía que solventar mis gastos, costear mi comida, mi aseo personal y otras cositas que uno de mujer quiere. Yo no tengo de qué quejarme, gracias a Dios en los lugares donde yo estuve me trataron bien. Luego fui a trabajar a una casa por un año y en otra casa por tres años y gracias a Dios no tuve la mala experiencia de venir y decir “Me fue mal”. A mí me fue bien.

Trabajé con personas muy buenas, aunque no era de que me dieran mi tiempo, el Bono 14, que me dieran aguinaldo, me ayudaban en lo que podían, pero no recibí ningún maltrato, todo fue muy bien. Pero en ese tiempo también aprendí que no me tenía que dejar por si venía alguna circunstancia de esas, y eso se lo debo y le doy gracias a Sitradomsa (Sindicato de Trabajadoras Domésticas, Similares y a Cuenta Propia), que me dio la oportunidad de poder entrar a la organización y entender los derechos que yo tenía.

Hay trabajo remunerado y no remunerado, cosa que yo tampoco sabía y hoy en día entiendo que el trabajo no remunerado es el que hacemos nosotras como amas de casa, que allí no tenemos vacaciones, no nos pagan, tenemos que estar 24/7 y es un trabajo bien cansado y desgastante que los hombres no lo entenderían, solo nosotras las mujeres, las que fuimos y somos amas de casa también. 

Les cuento esto para animarlas, que aunque hayan dificultades feas nosotras como mujeres podemos salir adelante y si alguna de ustedes quiere conocer sobre Sitradomsa las invito a que puedan venir aquí con nosotras, cualquier duda ustedes nos pueden escribir. Somos un sindicato donde hemos ayudado a mujeres que han tenido problemas y que no les han pagado, no les han dado su tiempo y gracias a Sitradomsa se ha podido y se ha logrado muchas cosas. 

Hemos recibido talleres de autocuidado, porque eso siempre lo dejamos por otro lado, no nos cuidamos como mujeres, hacemos el oficio, nos afanamos tanto y no nos dedicamos a nosotras mismas y nosotras deberíamos dedicarnos ese tiempo, tanto en salud, como en diversión.

Sí podemos salir adelante. Gracias a Ruda por darme la oportunidad de hacer este material para que nosotras las mujeres hagamos historia. Las mujeres que trabajamos y que fuimos empleadas domésticas podemos salir adelante, no es solo de que vengan y nos vayan a discriminar. A la mujer trabajadora doméstica se le discrimina mucho, porque dicen “Es analfabeta, no sabe esto, no sabe lo otro” y a tal punto que nos llegan a subestimar sin saber el potencial que podemos tener cada mujer. Así que las animo a que podamos salir adelante y que cualquier duda, ya saben, estamos a la orden, Sitradomsa a la orden.

Y nunca olviden que si estamos de pie es porque papa Dios así nos lo permite, el creador nos lo permite.

Participaron de esta nota

Retrato de Gisela. Una mujer morena con anteojos sobre la cabeza y camisa negra sin mangas.

Gisela Campos

Trabaja activamente defendiendo los derechos de las trabajadoras domésticas y de cuidados.

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