Las mujeres cuidamos a todos y también necesitamos de cuidados
Soy mamá de tres hijos hermosos. Como muchas mujeres del hogar, realizo todos los oficios de casa, como barrer, trapear, hacer limpieza, lavar ropa y hacer comida. Yo me llamo Luna y les voy a contar sobre mi historia alrededor de los cuidados.
Por Luna
Como todos los días me levanto a las 4:30 de la mañana. Hago desayuno para que mis hijos desayunen. A las 6:30 salgo con mi hijo pequeño a la escuela y a las 7 de la mañana estoy de regreso. Eso es de lunes a viernes.
Tengo dos hijos varones y una niña de 14 años. Todos los días se trabaja haciendo los oficios del hogar. Hay veces que me acuesto a las 9:30 de la noche, día con día es igual, y nadie valora todo lo que hago en la casa.
Tengo un hijo de 17 años que está por graduarse, él sí colabora de vez en cuando con la limpieza o en la cocina, pues le gusta cocinar cualquier comida.
A mi esposo le gusta tomar mucho, nunca está, siempre está ausente. También tengo que ver por un hermano que es prácticamente un alcohólico, he tratado de ayudarlo muchas veces al igual que a mi esposo, pero no quiere. Siempre veo por su bienestar, pero no se deja ayudar. Tengo que lidiar día a día con él, ya que siento que es mi responsabilidad como hermana, pero muchas veces solo nos critican y no miran todo el esfuerzo que hago para que esté bien.
En la casa siempre hay oficio, nunca para. Nosotras mismas cargamos con ser madres, amas de casa, ser esposa, hacer las tareas del hogar. Es bastante cansado, de lunes a domingo, los 365 días del año. Ni siquiera nosotras agarramos un rato libre para nosotras, no hay descanso.
Las mujeres nos cansamos, yo valgo mucho. Muchas veces nos olvidamos de nosotras, dejamos nuestra salud por un lado, cuando también tenemos derecho a cuidarnos, a tener un tiempo para nosotras mismas. A mis 42 años he vivido muchas experiencias duras que me han llevado a cuidarme un poquito más, a poner atención a sí misma.
Mi suegra murió de cáncer y unos meses antes me tocó cuidarla, cambiarla, yo la vi morir y fue una experiencia muy dura. A los dos meses de su muerte, fui operada, me quitaron mi matriz pues ya no tenía remedio. Tres meses después murió uno de mis hermanos y a los cuatro meses murió mi mamá. También cuatro meses después, murió otro de mis hermanos y en 2025 me volvieron a operar. Ha sido un proceso muy grande, ha sido doloroso para mí como mujer superar tantos obstáculos, muchas veces sin la ayuda de hermanos ni esposo, solamente mis hijos que han sido el pilar de mi vida. Sin embargo aquí sigo como mujer luchadora que soy a mis 42 años. Dios me ha permitido seguir y aquí sigo luchando cada día.
Extraño mucho a mi mamá. Durante diecisiete años siempre la visité de lunes a viernes. Cuando ella enfermó me fui a vivir con ella un par de meses hasta que falleció.
Durante mucho tiempo una agarra responsabilidades que no nos tocan, como cuidar a los hermanos, me ha tocado ayudarlo a sobresalir del alcoholismo, lo he internado como cinco veces y no quiere cambiar. Siento que he agarrado una responsabilidad que no me toca y gracias a Ames (Asociación Mujeres en Solidaridad) he aprendido mucho más a valorarme como mujer.
Ana Alfaro
En Guatemala, donde la violencia contra las mujeres sigue siendo una preocupación constante, un grupo de chicas encontró en las artes marciales mixtas, el boxeo y el kickboxing una forma de fortalecer su confianza, aprender defensa personal y construir una comunidad que transforma el miedo en seguridad.
Debbie Guzmán
A lo largo del tiempo, históricamente el Primero de Mayo se conmemora el Día Internacional de las Trabajadoras y Trabajadores, cuyo origen nace de una lucha concreta: la jornada laboral de 8 horas. No fue un regalo, fue pelea, calle y organización. Una lucha de los sectores obreros que tuvo un tono más político que festivo y que incluso, hoy sigue siendo un termómetro de conflicto social: salarios injustos, informalidad, migración laboral, represión. Y es donde entra también un tema que incomoda, porque no se quiere ver: la historia de las mujeres mal pagadas, invisibilizadas y doblemente explotadas.