Las mujeres lideran la construcción de políticas públicas de cuidados en Latinoamérica
Escrito por Violeta Cetino
En América Latina existen esfuerzos importantes de organizaciones de mujeres, sindicatos de trabajadoras, feministas y de sociedad civil para la creación de plataformas que garanticen la corresponsabilidad social y pública de los cuidados. Lideresas de Bolivia y Guatemala expertas en el tema intercambiaron y analizaron, en un diálogo político y académico, los procesos que dichos esfuerzos han significado en sus países.
Por Violeta Cetino
Este 2 de septiembre el Consorcio por los Derechos Laborales y del Cuidado Remunerado y no Remunerado de las Mujeres, conformado por la Asociación Mujeres en Solidaridad (AMES), el Sindicato de Trabajadoras Domésticas, Similares y a Cuenta Propia (Sitradomsa), el medio digital feminista Ruda y Bizkaia, con el apoyo de Oxfam, participó en el webinar “Fortaleciendo las plataformas de cuidados en Latinoamérica: aprendizajes y experiencias desde Bolivia y Guatemala”.
Desde Bolivia, unidas desde una red virtual, participaron expertas en cuidados de la Plataforma Nacional de Corresponsabilidad Social y Pública del Cuidado, creada en 2018, que transitó desde la articulación de organizaciones sociales, la academia y la cooperación internacional hacia la incidencia en propuestas de política pública sobre cuidados en su país, lo que la convierte en una experiencia poco común en Latinoamérica. La actividad fue convocada por el postgrado en Ciencias del Desarrollo de la Universidad Mayor de San Andrés, ubicado en La Paz, Bolivia.
“No podemos hablar de inclusión sin abordar el tema de los cuidados”
Claudia Arce es integrante del Comité Coordinador de la Plataforma Nacional de Corresponsabilidad Social y Pública del Cuidado. Desde Bolivia, explicó cómo se construyó este esfuerzo.
Destacó que la riqueza de la plataforma está en la diversidad de organizaciones que la conforman. La definió como un proyecto que recoge el sentido político de la lucha social, establecido en un documento de principios que pasó a convertirse en sus cimientos sólidos con una visión profundamente feminista y transformadora, por lo quea que “quien quiera añadirse a la plataforma tiene que estar de acuerdo con los principios feministas, de otra manera no puede ingresar”.
Además, contó que en los inicios de la construcción de esta plataforma, hace 10 años, enfocaron el trabajo en múltiple escala: pasar de lo nacional y lo local a los territorios, lo que la hace una estructura democrática tanto a lo interno como al exterior estableciendo desde los inicios una base asamblearia que aprobó el reglamento y el plan estratégico de la plataforma.
Según Arce, la plataforma se ha sostenido porque está constituida como una comunidad de conocimiento y práctica; y el impulso está en el objetivo que, aunque las organizaciones no tengan la misma visión política, tienen como fin llevar a cabo una agenda de cuidados para tocar el núcleo de las desigualdades de género.

En el webinar participaron integrantes de Plataforma Nacional de Corresponsabilidad Social y Pública del Cuidado, de Bolivia; así como mujeres de diferentes organizaciones de mujeres de Guatemala.
Foto: Violeta Cetino
Por su parte, Andrea Guzmán, de Oxfam Bolivia, explicó que, para la construcción de este tipo de alianzas, es necesario tener claridad entorno a la agenda que se busca impulsar, porque la agenda de cuidados se cruza con otras problemáticas como los derechos de las mujeres, derecho a la salud, a la educación; los derechos sexuales y reproductivos y derechos laborales. “No queríamos dispersarnos con otros temas que nos interesan, pero queremos visibilizar la agenda de cuidados, cómo reducir estas desigualdades que crean esta distribución actual del cuidado”.
Para esto, según Guzmán, fue necesario generar evidencia de cómo las mujeres son quienes tienen una carga mayor en la distribución de los cuidados, así como articularse entre organizaciones para tener una mayor incidencia política. “Necesitábamos que esta discusión no solo se tuviera con sociedad civil, o en la academia, sino que empiece a bajar con las organizaciones y la población”.
Fue así como la Plataforma impulsó diferentes políticas de cuidado a nivel local, buscó insumos para la construcción de un Sistema Nacional de Cuidados, empezando con la tarea de visibilizar quiénes en su mayoría hacen este trabajo y quienes reciben los cuidados, y “ver la importancia de que se comprenda que es el Estado el principal garante de derechos, y que por lo tanto debe garantizar el derecho a los cuidados”, puntualizó Guzmán.
Oxfam Bolivia realizó en 2018, junto con la ciudadanía, el informe “Tiempo para cuidar”, una encuesta de uso del tiempo. Además, impulsó la creación de una red regional: la Red trenzando cuidados, en la que participan países como Bolivia, Colombia, Cuba, México, Perú e integrantes de España.
Según indicó Guzmán, la intención de generar las plataformas de cuidados es poner la agenda en la discusión pública, cuestionar cómo lograr que deje de verse a los cuidados como parte de la naturaleza de las mujeres. “El cuidado es una responsabilidad que debe redistribuirse, con la implicación del Estado. El Estado, desde una mirada neoliberal, ha buscado pasar esa responsabilidad a las familias, y al interior de las familias se la ha dado a las mujeres”, concluyó Guzmán.
Guatemala empieza sus esfuerzos por crear una política pública de los cuidados
Floridalma Contreras es secretaria general adjunta del Sindicato de Trabajadoras Domésticas, Similares y a Cuenta Propia (Sitradomsa). Durante su intervención comentó que en Guatemala no existe todavía una plataforma de cuidados. Sin embargo, desde el Consorcio, han notado avances que marcan el inicio para lograr construirla.
Trabajadoras domésticas y de los cuidados, remunerado y no remunerado, así como periodistas del medio digital feminista Ruda, participaron desde inicios de 2026 en un proceso de formación en derechos laborales y derechos de las mujeres, apropiándose de los derechos de los cuidados, un proceso impulsado por la Asociación Mujeres en Solidaridad (AMES).

Floridalma Contreras durante su intervención en el webinar.
Foto: Violeta Cetino
“Vivimos en un país machista. Se nos asignan tareas de cuidados, sobre todo cuando no hemos tenido la oportunidad de profesionalizarnos”, aseguró Contreras. Como parte de la experiencia que compartió, dijo que la Secretaría Presidencial de la Mujer (Seprem), el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) y otras entidades han asistido a las reuniones que ha convocado el Consorcio para propiciar la participación del Estado en espacios desde los que se busca establecer una plataforma nacional de los cuidados.
“Se han dado pasos pequeños: el gobierno actual creó la Mesa Estratégica de los Cuidados donde participan los ministros, la Secretaría de Obras Sociales de la Esposa del Presidente (SOSEP), la Seprem. Para nosotras es muy importante seguir posicionando el tema para defender los derechos de más de 400 mil trabajadoras domésticas en Guatemala”, indicó Contreras, y sumó que las mujeres también se dedican al cuidado del medio ambiente y de la comunidad.
El IGSS, a través del Programa Especial de Protección para Trabajadoras de Casa Particular (Precapi), promueve la inscripción de las trabajadoras domésticas para contar con un seguro que ofrece atención limitada a maternidad y accidentes, “pero no tenemos acceso a programas de enfermedad común, ni de invalidez, vejez y sobrevivencia. Sumado a eso, el Convenio 189 de la OIT no ha sido ratificado en Guatemala, no existen parámetros para mejorar la vida de las mujeres”, indicó Contreras.
Contreras valoró positivamente las experiencias que compartieron las panelistas de Bolivia y aseguró que no se puede hacer una política de cuidados sin que las mujeres estén presentes, pues tienen mucho qué aportar y que merecen ser tomadas en cuenta.
Los retos para Guatemala
La sindicalista también evaluó que una de las debilidades de la Mesa Estratégica de los Cuidados es que no están integrados el Ministerio de Educación, ni el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, pues juegan un papel importante en el aprendizaje de la redistribución de los cuidados. Además, esta Mesa no cuenta con un presupuesto asignado.
De acuerdo con Contreras, el tiempo que las mujeres emplean en las tareas de cuidados, limita sus posibilidades para contar con un empleo, profesionalizarse, estudiar y pensar en su salud, porque todo el tiempo están al cuidado de otras personas. Ante este contexto, dijo que es necesario que el gobierno promueva un programa dirigido a trabajadoras domésticas mayores de 60 años para obtener una pensión jubilar, pues en su mayoría son despedidas sin indemnización.
Claudia Arce compartió que al inicio la Plataforma de Bolivia recolectó información acerca de cómo son los cuidados, quiénes los ejercen mayoritariamente, datos sobre el uso del tiempo, percepciones sobre lo que la gente cree que son los cuidados y aspectos para saber cómo se hace la gestión pública de los cuidados. En esta parte, investigaron sobre cuántos centros de atención a infancias o personas con discapacidad existen, cuánta gente trabaja allí y quiénes, con qué recursos cuentan, etcétera.
Respecto a la experiencia boliviana, la municipalidad de Cochabamba tiene una de las pocas iniciativas en Latinoamérica sobre la corresponsabilidad de los cuidados. La Ley Municipal 380/2019 de Corresponsabilidad en el Trabajo de Cuidado No Remunerado para la Igualdad de Oportunidades en Cochabamba es la primera norma en Bolivia. Reconoce y busca compartir las tareas domésticas y de cuidado entre la familia, el Estado, la comunidad y el sector privado.
Además de proveer servicios de cuidados, el gobierno municipal tiene otros mandatos: generar igualdad de oportunidades para cerrar brechas de género, mejorar las condiciones de empleo digno de las mujeres, mejorar las condiciones para que los emprendimientos de las mujeres tengan éxito, generar oferta y demanda de empleo y trabajar en la responsabilidad familiar y social de los cuidados.
En Guatemala, el ente rector de la Mesa Estratégica de los Cuidados es el Mides. Contreras calificó de “asistencialistas” los programas que implementa este ministerio porque únicamente entrega dinero a las mujeres para que puedan comprar insumos del hogar. “Nosotras estamos hablando del tema de los cuidados. Queremos una política integral de cuidados para que todas las mujeres seamos beneficiadas y reconocidas económicamente, la mayoría de mujeres que trabajamos en cuidados no recibimos pago por ello”.
Rosa Marina Escobar, fundadora de AMES, expresó que dentro de los esfuerzos por llevar el tema de los cuidados a una agenda nacional, está la formación de la conciencia crítica sobre los cuidados y que esta debe estar presente en todos los procesos de creación de políticas nacionales de cuidados.
Escobar argumentó que el reconocimiento del trabajo de las mujeres pasa por la redistribución de las tareas del hogar y de cuidados. “Nosotras apuntamos a acciones compartidas, solidarias, de lucha y fuerza”, finalizó.

Rosa Marina Escobar es fundadora de AMES, desde donde impulsan ciclos de formación sobre derechos de las mujeres.
Foto: Violeta Cetino
Participaron de esta nota
Violeta Cetino
Periodista en Ruda desde agosto de 2023. Especialista en temas de género, negritud, disidencia sexual, infancias y adolescencias… Y amante de los gatos.
Más del 95 % de las trabajadoras domésticas y de casa particular en Guatemala no cuenta con un contrato escrito y solo una mínima parte está afiliada al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social. Detrás de esas cifras hay miles de historias como la de Mary, una mujer que ha dedicado más de cinco décadas al cuidado de otras personas sin que ese trabajo haya sido plenamente reconocido.
Jorge Fernández
Samanda Maldonado es una joven activista de la Asociación Mujeres en Solidaridad (AMES). Acompaña a trabajadoras domésticas que enfrentan múltiples violencias en sus lugares de trabajo y en entrevista con Ruda compartió su historia y su perspectiva sobre el trabajo de los cuidados.
Soy mamá de tres hijos hermosos. Como muchas mujeres del hogar, realizo todos los oficios de casa, como barrer, trapear, hacer limpieza, lavar ropa y hacer comida. Yo me llamo Luna y les voy a contar sobre mi historia alrededor de los cuidados.
Angie Ross
En Guatemala, cientos de labores que sostienen la vida ocurren todos los días y muchas veces permanecen invisibles. Cocinar, limpiar, cuidar a niñas y niños, acompañar a personas adultas mayores o con algún tipo de discapacidad, trabajar la tierra o sostener el hogar también son trabajos que requieren tiempo, esfuerzo y conocimiento. Ante este panorama, las trabajadoras domésticas y de los cuidados organizadas en Ames y Sitradomsa impulsan jornadas informativas sobre derechos laborales, sexuales y reproductivos para despertar la conciencia de otras trabajadoras domésticas.