Luto colectivo
Escrito por Ana Silvia Monzón
Por Ana Silvia Monzón
Luto colectivo
Por las Rogelias
por las Mamá Maquín
por las Alaídes
por las Aura Marinas
por las Rosarios
por las Mayras
por los Oliverios
por los Alejandros
por los Alfonsos
por los Manueles
y los Albertos
Ahora por los Juan Franciscos
miles de luciérnagas apagadas
por mano criminal
Duelo por la primavera rota
por cada utopía extraviada
por cada ilusión fallida
secuestrada por élites voraces
Por las jóvenas y jóvenes
de los años sesenta
convulsos
de los setenta
ignominiosos
de los ochenta
aciagos
de los noventa
traicionados
por una paz engañosa
que ha aumentado la deuda
con los que nada tienen,
sólo sus cuerpos sacrificados
que malviven
y que a los ojos del poder
son apenas,
daños colaterales
Duelo por los sindicalistas
por las monjas
por los sacerdotes y catequistas
por los estudiantes
por las dirigentas
por los exiliados y desterradas
por los cuatro holocaustos indígenas
por las víctimas innombradas
por los justos que pagan por los pecadores
que tienen asegurada la impunidad
Por las niñas y niños
que siguen muriendo de hambre
por las mujeres y hombres
que siguen demandando justicia
por las juventudes
a quienes se les sigue robando el futuro
Luto colectivo
por esta tierra
de dolores históricos
bajo un cielo cerrado
que desde hace siglos
ha conocido pocos momentos luminosos
atrapada entre un pasado de infamia
un presente incierto
y un futuro sin horizonte
y aún así apuesta por la esperanza.
Participaron de esta nota
Ana Silvia Monzón
Feminista por instinto de conservación. Socióloga, comunicadora, investigadora social y profesora. Es decir, voto de pobreza asegurado en una sociedad que aprecia poco el pensamiento crítico, y feminista, ni se diga. Deudora de mujeres fuertes, ancestras y contemporáneas, entrañables y brillantes que han abierto caminos, de quienes he aprendido a través de sus experiencias, sus aportes intelectuales, literarios y su sentido vital. Cofundadora de espacios académicos y de comunicación feminista. Incrédula y optimista a la vez. Coleccionista de huellas de mujeres en la historia, palabrera y búha.
María de la Paz Castañón
Durante gran parte de la historia las mujeres no teníamos elección ni autonomía. Para el mundo, el lugar de la mujer estaba en la casa. Su responsabilidad eran los hijos. Su realización debía hallarse en el matrimonio. Los hombres estaban hechos para trabajar y participar de la vida pública; las mujeres, para cuidar. Incluso, cuando comenzamos a conquistar espacios fuera del hogar, nuestros cuerpos continúan sujetos a reglas escritas por hombres.