Foto: Eddy Zeta

Mario Chávez, el abogado que desafía al tiempo para devolverle la brújula a la CC

Escrito por Simón Antonio

A sus 96 años entre el periodismo, la docencia y el ejercicio de su carrera como abogado, considera que la Corte de Constitucionalidad ha tenido momentos importantes, pero en los gobiernos de Jimmy Morales y Giammattei se perdió de rumbo. 

Por Simón Antonio Ramón

Eran las 3:10 de la tarde del jueves 19 de febrero cuando las fotografías de Mario René Chávez García comenzaron a circular en redes sociales. Era el penúltimo día para que las y los aspirantes presentaran sus expedientes como candidatos en la Secretaría General de la Presidencia para ser designado a una magistratura para la Corte de Constitucionalidad (CC) por el Organismo Legislativo.  

Chávez fue el candidato número 32, de 76. A sus 96 años de edad busca ser designado como magistrado titular por el presidente Bernardo Arévalo para la CC para el periodo 2026 a 2031. La magistratura que pretende integrar iniciará sus funciones el 14 de abril, con designaciones del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG), la Universidad de San Carlos de Guatemala y los tres organismos del Estado.

Mario René Chávez García es abogado y periodista. A lo largo de su carrera ha sido docente de la Universidad de San Carlos de Guatemala y otras universidades en México y Cuba; ha sido presidente de la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG) y del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG); también diputado del Congreso en dos legislaturas. 

La trayectoria de Chávez fue omitida por unos instantes al volverse un tema de redes sociales en donde lo más sobresaliente fue su edad y no su trayectoria en defensa de los derechos humanos y la democracia. 

Sentado en la sala de su casa, en un sillón blanco colorido de flores, dice estar sorprendido por las llamadas y felicitaciones que ha recibido por su postulación. “Me han llamado de México y de otros lados, les voy a mostrar, hasta los muchachos iniciaron una foto con inteligencia artificial, no sé quién lo hizo”, dice, mientras saca su teléfono en el bolsillo de su suéter y llama a su hija para que le envíe la información.

La postulación es cumplir con el deber

Mario Chávez es un reconocido abogado que busca ser magistrado de la CC, también un reconocido periodista, profesión que comenzó a ejercer a los 17 años. Al preguntarle porque se postuló para ser magistrado, responde sin pensarlo mucho. 

“Porque considero que soy un profesional que va a contribuir a que la Corte recupere la función que se le atribuyó desde su nacimiento, cuando se elaboró la Constitución presente fueron introducidas muchas ponencias que fueron elaboradas en los congresos jurídicos”, afirma. “Esta oportunidad en donde hay un gobierno más o menos democrático, considero que es mi deber participar para cumplir la obligación que siento que tengo”, indica.

Se graduó de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) como licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales por la Facultad de Derecho en donde fue docente. Señala que el surgimiento de la CC no salió de la nada ni en la sala de sesiones de Asamblea Nacional Constituyente sino en los congresos jurídicos que impulsaba el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG), en donde también se introdujeron la creación de otras instituciones.

“Los congresos jurídicos era en ese momento la única ventana durante las dictaduras militares donde el Colegio daba a conocer sus acuerdos sobre los derechos humanos y los organismos, así como la Procuraduría de los Derechos Humanos, la Corte de Constitucionalidad como está aprobada ahorita con cinco miembros es ponencia del Colegio de Abogados”, dijo.

Señala al menos dos épocas de la CC con actuaciones aplaudidas y otras cuestionadas. La primera, fue el papel que desarrolló durante el autogolpe de estado que hizo Jorge Antonio Serrano Elías el 25 de mayo de 1993; y la segunda, las resoluciones de las magistraturas en los gobiernos de Jimmy Morales y Alejandro Giammattei. Durante esta última, según su criterio, la CC se volvió una Corte al servicio de los gobiernos.

“Debe ser defensor de los derechos humanos, estado de derecho, resolver los problemas jurídicos y los problemas del gobierno o de los diputados”, remarca. “La Corte actualmente no ha cumplido su función, ha resuelto conforme a los gobiernos que imponen los intereses no del país sino de la cuestión política”, criticó.

En 2003, Chávez fue presidente del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG), en aquel año el CANG fue crítico a la inscripción de la candidatura presidencial por el partido Frente Republicano Guatemalteco (FRG) de José Efraín Ríos Montt, según un recorte de Prensa Libre que mostraría después de la entrevista.   

Al final Efraín Ríos Montt participó como candidato presidencial en aquella elección por una resolución de la Corte emitida en el contexto del llamado Jueves Negro, cuando turbas afines al gobierno en el poder presionaron para su inscripción.

Foto: Eddy Zeta

Una faceta más allá de la abogacía 

Mario Chávez es originario de Antigua Guatemala y se trasladó a la ciudad para estudiar diversificado a la ciudad de Guatemala. Cuenta que, siendo adolescente en la ciudad colonial, miraba que llegaba el dictador Jorge Ubico a las escuelas a entrevistarse con algunas madres que se quejaban de los docentes, a veces la pena como llamados de atención se ejecutaban en el lugar.

Tenía 13 años cuando el movimiento popular derrocó a Federico Ponce Vaides el 20 de octubre de 1944, quien había ocupado la presidencia tras la renuncia del dictador. Años después se trasladó a vivir a la ciudad de Guatemala para sus estudios universitarios. Ingresó a la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales en donde se graduó de abogado hasta ser docente de la misma. 

En dos ocasiones se fue al exilio, en el gobierno de Miguel Ydígoras Fuentes en 1962 y en el gobierno de Fernando Romeo Lucas García por amenazas de muerte en 1978.

Tras varios esfuerzos de buscar entre varios recortes de prensa en donde se informa sobre las 20 ocasiones que estuvo en prisión entre 1958 a 1962, encuentra un documento que se llama “Primera Plana” de Prensa Libre de unas 300 a 400 páginas.  

Va a la página 72 donde nos muestra el titular que indica “Líderes políticos sacados del país”. Ese fue su primer exilio. El mismo gobierno de Ydígoras Fuentes los expulsó hacia República Dominicana, pero no los aceptaron por lo que fueron trasladados a Nicaragua donde les aceptó el gobierno de Luis Somoza Debayle.  

El libro de memorias “Insurrectos” escrito por el escritor Guillermo Paz Cárcamo señala que junto a Mario Chávez también fueron expulsados el socialdemócrata Manuel Colom Argueta, el ultraconservador Mario Sandoval Alarcón y Mario Méndez Montenegro, por dirigir las protestas sociales en contra del fraude electoral de diciembre de 1961. Con su dedo pulgar Chávez nos muestra quienes son las personas que aparecen en las fotografías.   

La decisión presidencial se dio tras la imposición de un estado de sitio por la muerte de Ranulfo González Ovalle, alias Siete Litros, en una operación del grupo guerrillero Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR), como venganza por la tortura y muerte de Alejandro de León el 29 de abril de 1961, uno de los líderes militares del Movimiento 13 de Noviembre, quien dos años antes había intentado derrocar al gobierno de Ydigoras Fuentes. 

De este hecho, surgen dos eventos que marcarían la historia del país al menos en los próximos 34 años. En los meses siguientes se realizaron las llamadas Jornadas de Marzo y Abril en las que los sectores populares elevaron las protestas contra el gobierno por el fraude electoral de 1961 y la expulsión que se había dado en enero de 1962. El segundo evento, es el inicio del enfrentamiento armado en el país, a partir de la muerte de González Ovalle, aunque un año y dos meses se había dado el levantamiento en el oriente del país del Movimiento 13 de Noviembre.  

En este primer exilio estuvo en México y Cuba. En La Habana, la capital de Cuba, trabajó en la revista Bohemio. Iba al Aeropuerto José Martí para recoger a sus invitados para luego llevarlos al Hotel a entrevistarlos. “Ahí conocí a personajes como Salvador Allende -presidente de Chile, asesinado en 1972- y a -Luiz Inácio- Lula, era un dirigente trabajador, no el que conocemos ahora”, dijo. 

El segundo exilio fue en 1978 en los años más sangrientos cuando fueron asesinados Manuel Colom Argueta, con quien se fue al exilio y al secretario general de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), Oliverio Castañeda De León. “Salí para El Salvador, habían matado al decano de la Facultades de Ciencias Económicas y Ciencias Médicas, del director de la Escuela de Ciencias Psicológicas, ya había una orden para que me mataran”, dice. 

Esta vez estuvo más tiempo en México, buscó trabajo en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), para la carrera de Ciencias de la Comunicación. Se le informó que los estatutos establecen que la universidad pública solo podía recibir el 14 por ciento de docentes extranjeros, pero cuando llegó ya tenían el 30 por ciento. Por lo que se le nombró docente itinerante y fue enviado a Chilpancingo en el Pacífico y sur de México. Cuando iba en el camino se enteró del atentado en contra del Papa Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981, en la Plaza de San Pedro, en la ciudad del Vaticano.Tuvo la incertidumbre de si seguía vivo. 

Foto: Eddy Zeta

El periodista

En su hoja de vida presentada para su postulación de magistrado titular, señala que es egresado de la Escuela Centroamericana de Periodismo, con sede en Guatemala, donde también fue docente. Al preguntarle cuándo hace el salto al periodismo siendo abogado, se acomoda en su sillón, toma unos segundos y después responde con contundencia. “Fue en el Instituto, ahí me nació el deseo de escribir, mandaba colaboraciones a -El- Imparcial donde César Brañas era el responsable de la sección cultural”, recuerda. 

Señala que a los 17 años se afilió a la APG, por lo que se involucró en el primer Congreso Centroamericano de Asociaciones de Periodistas en El Salvador, en donde se acordó la creación de la Escuela Centroamericana de Periodismo en 1975, con el respaldo académico de la USAC.  

Tras su regreso a Guatemala, junto a José Rolz Bennet, decano de la Facultad de Humanidades; Francisco Catalán, Mario Chávez y Leopoldo Castellanos Carrillo como delegados de la APG, integraron una comisión presidida por el decano de Humanidades, para elaborar el plan de estudios en cuatro semanas, según escribió en el prólogo del libro Los Murales de la Plaza Rogelia Cruz. 

Mientras estaba cursando la carrera de derecho junto a sus otros compañeros fundaron la revista El Estudiante, que tuvo un alcance de 30 mil ejemplares semanales, que imprimían en la editorial Eros, que ellos mismos fundaron junto a Mario García Laguardia y los hermanos Castañeda, pero los dos proyectos se truncaron el 26 de junio de 1956, cuando la policía llegó a su sede a destrozar todo lo que encontró ahí. “Mis compañeros se fueron al exilio, yo me quedé”. 

Además de la revista El Estudiante, con el escritor Mario Monteforte Toledo también imprimió los otros periódicos Semana y Hoy, donde fue jefe de redacción, pero corrieron la misma suerte de El Estudiante y Eros.   

Tras la renuncia de David Vela en la dirección de la Escuela Centroamericana de Periodismo, junto a varios docentes, entre ellos Sonia Calderón, quien fue presidenta de la Asociación de Estudiantes de Periodismo y Elías Barahona quien dirigió la Escuela tras la salida de Vela, formaron un movimiento para la realización del Congreso de Estudiantes y Docentes.

Este Congreso transformó los planes de estudio y la creación de la actual Escuela de Ciencias de la Comunicación de la USAC, a partir de la integración de una Comisión Directiva Paritaria. 

“El Consejo Superior Universitario me eligió y en noviembre de 1975 me nombró director de la nueva Escuela de Ciencias de la Comunicación”, escribió en el documento publicado en 1977.     

En mayo de 1993 durante el autogolpe de Estado de Serrano Elías, siendo presidente de la APG, revela que en su sede se refugió el expresidente Ramiro De León Carpio, quien era procurador de los Derechos Humanos, ya que parte de las acciones golpistas pretendían detenerlo. “Ahí lo tuvimos, dio una conferencia de prensa, después fue investido como el nuevo presidente”, recuerda. 

Foto: Eddy Zeta

El exiliado

“El exilio era el castigo más cruel en el tiempo de Grecia, era una muerte en vida”, dice al preguntarle cómo es la situación de las personas en el exilio. Según él, esta condición tiene fases, porque al llegar a un lugar y ser trasladado a otro vuelve la misma sensación. “Como uno se acostumbra en México y cuando mandan a otro estado como el mío a Chilpancingo, es como otro exilio”, dice. 

Mientras estuvo en el segundo exilio en México, siguió ejerciendo el periodismo. Trabajó en el periódico El Excélsior cuando el reconocido periodista Julio Scheer era su director. Cuando fue expulsado de El Excélsior, fundó la revista Proceso muy reconocida por investigaciones periodísticas en la actualidad.  

Entre 1996 al 2000 fue diputado al Congreso por el Frente Democrático Nueva Guatemala (FDNG) y entre 2004 y 2028 fue diputado nuevamente con el partido Alianza Nueva Nación (ANN). En ese periodo fue vicepresidente del Congreso e integró una comisión en donde se elaboró la biografía del expresidente Juan José Bernardo Arevalo Bermejo, al que también estaba el actual presidente de la República .  

Mario René Chávez García será uno de los magistrados de la CC que busca que la máxima corte constitucional retome su camino, en caso que sea designado por el presidente Bernardo Arévalo. La designación se conocerá la tercera semana de marzo para que tomen posesión el 14 de abril.

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Simón Antonio

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