Foto: Noelia Herrera

Río Negro (primera parte)

Escrito por Noelia Herrera

“El ocote alumbra el camino”.

Carlos Chen

Por Noelia Herrera

Río Negro, una aldea de Rabinal, Baja Verapaz, al centro norte del país, ubicada en la orilla del Río Negro y lago artificial que provoca la represa Chixoy. Tiene un centro educativo y museo de memoria, historia y cultura llamado Centro Histórico y Educativo Riij Ib’ooy, que en idioma maya Achi’ significa Caparazón de Armadillo. Dentro de las actividades de Riij Ib’ooy está el ascenso al cerro Pak’oxom, para rememorar el 13 de marzo de 1982 la masacre de 107 niños y 70 mujeres en el marco del Conflicto Armado Interno. Esta fecha no es fortuita, y se relaciona con acontecimientos políticos, económicos y sociales de la región y del país antes y después de la fecha.

La aldea tiene ya mucho tiempo de existir. Bajo el embalse de la represa Chixoy se encuentran sitios arqueológicos de 2 mil 500 años de antigüedad. Lo asombroso y conmovedor es conocer cómo las personas regresaron a Río Negro y persistieron a pesar de la intención de su destrucción, del exterminio y la muerte que enfrentaron a partir de la década de los 70 con la llegada de la represa Chixoy, la más grande de Guatemala, que tuvo el apoyo incondicional del Banco Mundial, del Banco Interamericano de Desarrollo y del INDE. Al final, 23 comunidades fueron afectadas o, como el caso de Río Negro, sepultadas en agua. Hoy Río Negro es un referente de temple y resistencia ante la violencia y destrucción.

Fuente: elaboración propia con información de CEH, 1999, Oj K’aslik 2012 y Alburez, 2019.

Rabinal fue afectado considerablemente por la violencia de entonces. El 31 de enero de 1980 murió una persona de Rabinal en la quema de la Embajada de España en Guatemala. En esa época ocurrían asesinatos, desapariciones, persecución, actos de extrema crueldad. Según la CEH, el 20 % del pueblo maya Achi’ fue asesinado.

La masacre del 13 de marzo no es solo la masacre del 13 de marzo. Hay todo un recuento de hechos previos y posteriores a esta fecha. A pesar de tanta violencia, crueldad, destrucción y muerte, la gente de Río Negro regresó a su territorio. La represa Chixoy y el embalse de la tierra no lograron detener el amor que la gente tiene a las montañas y al río. Ya en 1991 algunas personas regresaron a su tierra, y en el año 2007 se creó Riij Ib’ooy.

“Extrañábamos mucho al río que nos había acompañado en nuestras vidas y lo sentíamos muy lejos”. Comunitarios de Río Negro, 2010 (1). 

Río Negro invita a conocerlo a través de Riij Ib’ooy. Río Negro dialoga con nosotros. Nos cuenta algo enorme que ocurrió hace más de cuarenta años, pero que repercute hoy incesantemente en cada rincón y cada organización estatal. Río Negro se planta frente a la desinformación y ocultamiento, frente a la violencia estructural y estatal, con el objetivo de comprender para transformar, y dejar de naturalizar el maltrato, la violencia, la explotación, exclusión, discriminación, el despojo y desprecio, el abandono y el arrebato. Río Negro, en su tranquilidad, es un caudal. Es un torrente de ideas que se mueven y resurgen. Construyó algo diferente y hermoso. Incorporó el periodo desolador de su historia; no lo obvió u ocultó. Río Negro es territorio, es naturaleza, es agua que fluye, es resistencia, es historia y cultura milenaria.

Uno de los caminos para ingresar a la aldea es por la represa Chixoy. Primero hay que trepar el paredón de concreto mediante un viaje alucinante en ascenso en zigzag. Después, el camino se recorre en lancha. Pero antes, se deben gestionar los permisos de entrada y el apoyo para obtener el viaje en lancha y las reservaciones en el centro educativo. Hay información detallada en el sitio web http://www.rio-negro.info/che/index.html 

Toda esta información que estoy compartiendo no prepara para la sacudida que es Río Negro. Recomiendo sin ninguna duda visitar el lugar, pues es una experiencia no sólo cargada de memoria e historia; también de naturaleza, de sentido de vida, como un motor político que late incesante en medio de un paraíso natural. A la vez es el choque de ese paraíso natural con la represa, el concreto, la violencia en los cortes de la montaña, el paredón de concreto.

Río Negro es de esas cosas que nos ocurren al parecer por azar, pero luego luego te das cuenta de que formarán parte de tu vida. Algunas cosas te marcan y siguen repitiéndose y revisitándote durante años. Río Negro es una de ellas.

Cabaña para hospedarse en Río Negro. Foto: Noelia Herrera.

Río Negro nos habla directamente sobre la dignidad de las personas, sobre la ampliación necesaria de los derechos o ampliación en la cobertura de derechos ya existentes; que todas y todos merecemos un trato digno, justo, respetuoso; que todas y todos tenemos los mismos derechos; que merecemos esos derechos. Que la historia nos pertenece.

También nos cuenta que en el pasado y actualmente se busca categorizar a las personas, como decir “yo tengo más derechos que tú”, y que estas personas que se consideran con más dignidad, buscan solo sus intereses y no les importa mucho pasar sobre tu dignidad o sobre tu vida. Ese grupo es la “ciudadanía de primer orden, de primera clase”, y este grupo tiende a obtener poder y dinero bajo procedimientos de violencia. El poder y dinero también se hereda como privilegio. Y si hay un primero, entonces debe haber un segundo, es decir un inferior. Que los primeros tienen la razón y buscan el “desarrollo”; que los segundos son un lastre. El peligro es que el futuro de todas las personas depende de la toma de decisión de las personas que tienen poder y dinero. Siempre y cuando este sector esté satisfecho, todo está “bien”. Esta modalidad hegemónica de llevar las cosas beneficia a unos en detrimento de los otros. Prima el interés de unas pocas personas.

La voz de alarma continúa. Actualmente esta forma de pensar es una enorme contradicción hacia la humanidad, hacia la igualdad, hacia la dignidad. Esta forma de pensar y hacer construye redes políticas y económicas de la muerte, despojo y destrucción. Construyen corazas o caparazones de concreto, impunidad y sangre. El 13 de marzo significa un antes y un después. Porque no es una fecha, no es un hecho, no son números, fue la continuidad planificada y estructurada de la muerte.

Riij Ib’ooy, Caparazón de armadillo, Río Negro resurgió y superó este continuum de violencia. Es la implicación de los pobladores hacia el territorio y todo lo que representa el territorio. Es por la objetivación de las personas tanto del pasado, presente y futuro. Ese pasado, presente y futuro es también de la sociedad, y se comparte a la sociedad por medio del ejercicio político de memoria que se elabora y entreteje en el centro educativo. El pasado, presente y futuro que nos comparte nos dice claramente y con firmeza que la represa pasará, pero el diálogo, la renovación, el flujo y la vida permanecerán.

  1. Esta frase está incluida en el folleto elaborado por Riij Ib'ooy, “Voces desde el Río Negro” en la página 16. Puedes ver el folleto en el siguiente enlace http://www.rio-negro.info/che/doc/Catalogo_VocesDeRioNegro.pdf

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Noelia Herrera

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