capitalismo
No recuerdo cuándo fue la última vez que terminé el día con la sensación de haber realizado todo lo que me había propuesto. Incluso en aquellas jornadas en las que siento que logro hacer mucho, siempre hay algo que queda pendiente, como una deuda silenciosa y pesada que se acumula día tras día.
Pienso que la mara ya perdió el sentido de estudiar a nivel universitario. Antes estudiar era descubrir, cuestionar, conectar con el conocimiento. Ahora es por una hoja de cartón que se cuelga en la pared y por la competencia laboral que el capitalismo te vende como “éxito”. Y no está mal querer una vida digna, lo indignante es que el sistema haya convertido la educación en una carrera de ratas, donde lo que menos importa es pensar.